El sábado tuve la oportunidad de hacer algo que siempre he deseado: ver a mis compañeros del colegio. Trece años han pasado desde que terminamos octavo de EGB (¿Alguien se acuerda de qué era eso? Jajajajaja) y este fin de semana se ha hecho realidad. Allí estábamos, en un irlandés, sorprendiéndonos de nuestro aspecto... porque no hemos cambiado radicalmente. Básicamente seguimos siendo los mismos, pero mejorados. Y cuando digo "seguimos siendo los mismos" sólo me refiero al físico, porque si de algo sirvió encontrarnos el sábado, al menos en mi caso, ha sido para redescubrir a mis compañeros de clase, aquellos de los que conocía su existencia y la respetaba pero no les dirigía más que un mísero "Hola" y "Adiós" y, como mucho, un "¿Me pasas la pelota, por favor?" Quizá por eso ha sido más especial, debido a que muchos fueron al instituto juntos y yo me fui solo y, aunque he mantenido el contacto con un par de ellos, siempre pensé que me habría gustado seguir con su compañía. Sin embargo, no cambio casi nada de lo que he hecho en mi vida. Gracias a las decisiones que he tomado a lo largo de ella, estoy donde estoy. Aunque... ahora que lo pienso... no sé si será bueno o malo, jajajajaja. Imagino que es bueno porque al fin me he dado cuenta de muchas cosas y han sido positivas.
Pero volviendo a la noche del sábado, fue un placer volver a ver esas caras que han sido mi infancia, esos amigos con los que jugaba al fútbol o con los que iba de excursiones. Ver que ahora son policías, un futuro bombero, una asistente de veterinaria, optometrista, abogada/azafata, psicóloga, futuro periodista... Me hace ver que mi generación ha sido la última con metas y esperanzas, puede que la del 83. Y estar allí y escuchar cómo ha sido su vida en trece años es una sensación extraña, porque, de repente, ves cómo ha pasado el tiempo, cómo ha pasado la mitad de tu vida y cómo, aquellos a los que toleraba en mi infancia, se acercan a mi y me miran con sorpresa, con curiosidad y me preguntan con una gran sonrisa en la boca "cómo me va todo". Eso es reconfortante. Quiero redescubrirlos a todos. Quiero que se olviden de aquel chico tímido (sigo siéndolo, pero sólo para algunas cosas) y que descubran al nuevo Mc Victa. Y creo que en parte, se sorprendieron.
En definitiva, fue una gran noche. Hubo muy buen rollo, casi tanto que parecía surrealista, pero se vio que, aunque hayan pasado trece años (quince, en el caso de Jesús), no hemos olvidado que nuestra infancia la pasamos juntos, que tenemos muchos recuerdos bonitos (sí, hasta tú los tienes, Arancha) y que el habernos reencontrado tanto tiempo después solo significa una cosa: ¡¡hay que montar más fiestas!! Jajajajaja.
Un saludo de Mc Victa (Recordando y rememorando)
Pero volviendo a la noche del sábado, fue un placer volver a ver esas caras que han sido mi infancia, esos amigos con los que jugaba al fútbol o con los que iba de excursiones. Ver que ahora son policías, un futuro bombero, una asistente de veterinaria, optometrista, abogada/azafata, psicóloga, futuro periodista... Me hace ver que mi generación ha sido la última con metas y esperanzas, puede que la del 83. Y estar allí y escuchar cómo ha sido su vida en trece años es una sensación extraña, porque, de repente, ves cómo ha pasado el tiempo, cómo ha pasado la mitad de tu vida y cómo, aquellos a los que toleraba en mi infancia, se acercan a mi y me miran con sorpresa, con curiosidad y me preguntan con una gran sonrisa en la boca "cómo me va todo". Eso es reconfortante. Quiero redescubrirlos a todos. Quiero que se olviden de aquel chico tímido (sigo siéndolo, pero sólo para algunas cosas) y que descubran al nuevo Mc Victa. Y creo que en parte, se sorprendieron.
En definitiva, fue una gran noche. Hubo muy buen rollo, casi tanto que parecía surrealista, pero se vio que, aunque hayan pasado trece años (quince, en el caso de Jesús), no hemos olvidado que nuestra infancia la pasamos juntos, que tenemos muchos recuerdos bonitos (sí, hasta tú los tienes, Arancha) y que el habernos reencontrado tanto tiempo después solo significa una cosa: ¡¡hay que montar más fiestas!! Jajajajaja.
Un saludo de Mc Victa (Recordando y rememorando)
6 comentarios:
Cómo me alegro, McVicta. La verdad es que esto (que no deja de ser una americanada) que habéis hecho, es algo que siempre he querido hacer y nunca lo he conseguido. Apenas recuerdo a algunos (muchos) compañeros de instituto... así que del colegio ya no te digo nada. Por supuesto sigo teniendo relación con algunos, muy buena, incluso, pero de otros ya no recuerdo ni el nombre. Y eso es muy triste. O así lo veo yo, que diría el amigo Carlos.
Un beso!
BIRA: Puede que sea una americanada, pero te aseguro que fue apasionante, divertido, entrañable y reconfortante!!! Bendito seas, Facebook!!! Jajajaja.
Un saludo!!
Pues a mi me rondó la idea, este año, ya que cumplíamos el 10 año desde que nos despedimos de COU.
Pero se ve que la gente es perezosa...y otros directamente se alegran de haberse perdido de vista..
Claro que también hay la sección que busca restregarse por el hocico lo guays que son ahora.
Lo bueno es pasarlo bien...
Felicidades por esos dos logros. el de reunir a la gente..y el de disfrutar de la velada.. ^^
PD: cuéntanos los cotilleos truculentos vaaaaa!!! xDD
Qué suerte llevaros bien y quedar después de tanto tiempo. A mi muchos de los que íbamos juntos a clase me los cruzo por la calle y ni me saludan, ellos se lo pierden yo saludo una vez a la de dos también giro la cabeza. Me alegro de que lo pasaráis tan bien! Saludos!
LUNA: Tiene que haber de todo en este mundo. A mi me parece absurdo quedar para restregar por el morro (pensaba que te referías a otra cosa, jajaja) en qué te has convertido. De hecho, me parece patético y triste. Fue curioso ver que, aunque han pasado 13 años, aparecieron más de 20 personas, deseosos de saber qué ha sido de sus compis de clase y lo único que se comprobó es que son buena gente, que querían pasárselo bien y recordar viejos tiempos. Supongo que la quedada del sábado significó que son buenas personas y que pasen los años que pasen, seguirán así.
DI: Es sorprende comprobar la gilipollez de algunas personas. Tan mal lo pasaron como para ni siquiera saludar? Yo también soy de los que saludo a la nuca de la gente y siempre me repito que no lo haré más, pero siempre caigo, jajajaja.
Un beso a las dos!
Tío me has hecho sentir viejo! jajajaja Sólo han pasado trece años desde que hiciste octavo de EGB, vaya...
Yo hay veces que me acuerdo de alguno, pero en general poco, además el haberme cambiado de ciudad hace que ni me los pueda cruzar por la calle. Mientras estaba en la misma me los encontraba de vez en cuando.
Mierda, me has hecho sentir nostálgico :-)
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