Bueno, debido a las insistentes pedidas de mis relatos por Egipto (y visto que el sector femenino empieza a violentarse) cojo unos minutos de mi tiempo para contaros mis peripecias por tierras de faraones. Debo empezar esta crónica recordándoos que era un sueño que siempre había tenido y que, por casualidades de la vida, salió de la manera más imprevista. Así es como salen las verdaderas aventuras. Nunca había montado en avión pues mi único viaje al extranjero fue por motivos de trabajo y en coche (un viaje laaaaaaaargo y pesado hasta Lyon) y así, a bote pronto, me ví enfrascado en un vuelo de cuatro horas hacia Egipto.
"Volaaaareeeeeeeee, oh, oh..."
Y como era mi primer viaje en avión, me dije: yo quiero ir sentado junto a una ventanilla. No sabía si me iba a marear o no (aunque estaba seguro de que no), pero necesitaba ver por mí mismo cómo es el mundo a través de una ventanilla mientras el avión despegaba (aunque la ventanilla esté sucia) Porque hay que reconocer que el avión de Egyptair era un poco carcamal. Era pequeño, sin mucho espacio para alargar las piernas y de la comida mejor no hablo... Pero qué demonios, cuando el avión empezó a despegar y tú empiezas a ver que todo se hace más y más pequeño no puedes evitar pensar: "Joder, volar mola mazo". Las casas y edificios gigantescos se transforman en piezas de un gran diorama (o dicho más claramente, una maqueta) y la sensación de "Esto se está elevando demasiado" te oprime los estómagos. Como sensación resulta de lo más curiosa, como una gran montaña rusa gigante.
Nos pusieron una peli (en inglés con subtítulos en árabe), pero yo fui más listo y me subí mi PSP con mi música dentro. No fue un viaje ameno, no nos engañemos, cuatro horas de vuelo son cuatro horas de vuelo, pero mi culo no se resintió nada, afortunadamente. Y se nos echó la noche encima.
"¿Y eso qué es lo que es?" Una ciudad de noche...
Tras el viaje nos llevaron al hotel, en El Cairo, a 300 metros de las pirámides. Sí, desde mi habitación se veían y aquí tenéis la prueba.
No, no estaba nublado ni nada por el estilo. Porque si hay algo que sorprende al llegar a El Cairo es lo contaminada que está la ciudad. Bueno, decir que está contaminada es poco. Ni siquiera Madrid tiene ese grado de polución. Aparte de que conducen como auténticos ENERGÚMENOS. Pero eso lo contaré otro día, porque lo importante es haber estado allí, rodeado de siglos y siglos de historia, de templos, de pirámides, de sarcófagos... Un sueño hecho realidad.
Así que me voy a despedir dejándoos con la miel en los labios y esperando que el sector femenino se apacigüe durante unas horas, jajaja.
Un saludo de Mc Victa (Bira, Di, Luna... me dais miedo, jajajaja)
3 comentarios:
¬¬ ...
Noto cierta sensación de cosquilleo y mala sustancia láctea, sazonada con dosis de pecado capital y salpimentada con ojillos de gato y pucheros mofletiles...
buaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!!
yo tb quiero ir a egiptoooooo!!!
buaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!!!
¬¬ ~~ ..que suerte tienen algunos!!
pd1: me he quedado como una gili mirando su "foto-nocturna-ta-tó-negro-no-se-ve-un-caraj.."
pd2: las pirámides son de verdad? no será potochó no?..
pd3: más más más más...
pd4 : está usté seguro de que eran subtítulos en árabe u no dibujillos de un niño de 3 años?
Saludetes envidiosillos...¬¬
Si ahora que lo has probado te gusta... ufff, a coger carrerilla :-)
Yo me suelo dormir antes de que el avión llegue a la pista de despegue, pero sí que volar mola mazo!
Y Egipto también.
Supongo que habrás probado la experiencia de cruzar una calle en El Cairo, después de eso le das menos importancia a los accidentes de coche! jajajaja
Y haces bien en temblar ante nuestras amenazas, muahahahaha.
Ahora en serio, me gusta que nos tengas en cuenta y que vayas saciando poco a poco nuestros deseos (ummm, cómo suena esto, jajaja).
Hay quien tiene miedo al avión, yo lo cogería para todo. Me aterrorizan los coches, pero al avión le tengo yo mucha confianza. Me alegra saber que no lo pasaste mal.
La polución en Cairo es alucinante, pero merece la pena llenarse los pulmones de mierda sólo por ver esas impresionantes Pirámides. Verdad que sorprende que estén tan sumamente "metidas" en la ciudad? (sí no me vengais ahora con que es la ciudad la que se metió en ellas, hombre, no hay que ser tan puntillosos).
Comprendo perfectamente lo que has podido sentir allí, pues Egipto fue (y seguirá siendo siempre) el viaje de mis sueños. Desde pequeña quise ir allí, y cuando por fin lo conseguí, te juro que no daba crédito a todo lo que veían mis ojos. Fue el mejor viaje de mi vida.
Espero las siguientes entregas!
Besotes
Publicar un comentario en la entrada